Una vida dedicada al arte
Desde que tengo memoria, el dibujo ha formado parte de mi vida. Mi papá siempre tuvo un talento natural para dibujar. Aunque nunca se dedicó profesionalmente al arte y estudió Diseño Gráfico, fue él quien despertó en mí la curiosidad por crear. Desde muy pequeña me animó a dibujar, me regaló mis primeros materiales y siempre creyó en mi talento, incluso antes de que yo misma lo descubriera.
Creo que el talento para el dibujo llegó a mí gracias a él, pero fue su confianza y su apoyo constante lo que realmente me permitió desarrollarlo.
Los primeros trazos
Durante mi infancia pasaba horas dibujando caricaturas y personajes de anime para mis amigos. Con el paso de los años esa curiosidad se transformó en una verdadera pasión. En mi adolescencia descubrí el carboncillo y comencé a retratar a las personas que me rodeaban.
A los catorce años pinté por primera vez con acrílicos y, desde ese momento, supe que había encontrado una forma de expresión que me acompañaría durante toda mi vida.
Con el tiempo también descubrí los lápices Polychromos de Faber-Castell, una técnica que me permitió llevar el retrato a un nivel de detalle cada vez mayor y que sigue siendo una de mis especialidades.
La decisión que cambió mi vida
En 2019 me mudé a Argentina. Mientras cursaba Psicología, seguí dibujando en mis tiempos libres y compartiendo algunos retratos en las redes sociales de mis perritas, Pandy e Isis.
Sin esperarlo, aquellas publicaciones comenzaron a llamar la atención y las personas empezaron a preguntarme si podían encargar un retrato para sus propias mascotas. Fue entonces cuando nació sofia.cristina.arte, un espacio creado para compartir mi trabajo y comenzar a recibir encargos personalizados.
Durante un tiempo estudié Psicología mientras desarrollaba mi carrera artística. Sin embargo, comprendí que, aunque disfrutaba profundamente aprender sobre la mente humana, mi verdadera vocación estaba frente al lienzo.
En marzo de 2023 tomé una de las decisiones más importantes de mi vida: dejar la universidad para dedicarme por completo al arte.
Nunca he sentido que renuncié a un sueño. Al contrario, sentí que finalmente estaba eligiendo el mío.
El arte como propósito
Hoy trabajo desde Santiago de Chile creando retratos realistas e hiperrealistas por encargo, utilizando principalmente pintura acrílica, lápices Polychromos y carboncillo.
Cada obra es realizada completamente a mano y nace de un proceso muy personal. Antes de comenzar a pintar me gusta conocer la historia detrás de cada fotografía, porque creo que un retrato no solo debe parecerse a quien representa, sino también transmitir aquello que hace única esa historia.
Mi objetivo siempre es crear una obra que emocione hoy y que pueda seguir acompañando a quien la recibe durante muchos años.
Una colección por los galgos
Además de los retratos personalizados, actualmente estoy desarrollando una colección de seis pinturas dedicada a los galgos.
Este proyecto nació gracias a Isis, mi galguita rescatada. Con ella conocí de cerca la realidad que viven miles de galgos víctimas del abandono, el maltrato y la explotación.
La colección no tiene fines comerciales. Su propósito es visibilizar esta realidad y aportar, desde el arte, a una causa que considero profundamente importante.
Si en algún momento estas obras encuentran un nuevo hogar, su recaudación será destinada al rescate, atención veterinaria y ayuda de galgos que aún esperan una segunda oportunidad.
Creo que el arte también puede ser una forma de dar voz a quienes no la tienen.
Gracias por estar aquí
Gracias por llegar hasta este espacio y por interesarte en conocer la historia detrás de mi trabajo.
Cada persona que confía en mí para crear una obra también pasa a formar parte de esta historia. Es un privilegio inmenso transformar recuerdos, personas, animales y momentos importantes en piezas que puedan acompañarlos durante toda la vida.
Espero que, si una de mis obras llega a tus manos, encuentre un lugar especial en tu hogar y también en tu historia.
Con cariño,
Sofía Cristina